Evidencia convincente de organismos que comen virus

virus que comen virus

En el mundo microbiológico, los virus son un predador que, en muchos casos, son letales para los humanos. Estos organismos que nos pueden cazar sin opción de defensa o salvación por nuestra parte. Y, sobre esto, surge la cuestión sobre quién podría cazar a un virus?

En la Naturaleza el mote es bien conocido: hay que cazar o ser cazado. El hambre ha creado, en cada rincón de la biosfera, una red en expansión de productores, consumidores, detritívoros y carroñeros.

En el mundo microbiológico, los virus son un predador que, en muchos casos, son letales para los humanos. Organismos que nos pueden cazar sin manera de defensa o salvación. Y, sobre esto, surge la cuestión sobre quién podría cazar a un virus?

Hay estudios científicos que apuntan a una respuesta. Se ha observado que la biomasa viral se esparce sobre el paisaje y se puede mover a la deriva en de la atmósfera o los océanos. A las toneladas de carbono que componen estos medios, hay una ausencia de vida que aparentemente está cazando este abundante botín.

Esto dice que pueden existir virus que se han desarrollado para cazar otros virus. Cazadores que roban los componentes orgánicos de virus. Pero hasta el momento no hay pruebas sólidas de que un organismo absorba y digiera partículas víricas para obtener su comida o energía.

Sin embargo, en la costa norte americana, más propiamente en el golfo de Maine, se han encontrado dos organismos unicelulares, que podrían ser los primeros verdaderos virófagos conocidos por la ciencia.

Los investigadores del Laboratorio Bigelow de Ciencias Oceánicas descubrieron a los cazadores de virus después de tamizar las casi 1.700 células de plancton recolectadas en las aguas de este bioma. Los mismos se han identificado en el mar mediterraneo. Los científicos han analizado estos organismos al detalle, amplificando su ADN para crear y categorizar informaciones genómicas individualizadas. 

Como era de esperar, muchas secuencias pertenecían a estos organismos. Además, se han encontrado secuencias pertenecientes a bacterias probablemente devoradas por el plancton. Se encontrarán también secuencias de genes relacionadas con virus. Se llegó a una conclusión de que la mayoría de las secuencias encontradas pertenecían a bacteriófagos, que son patógenos que invaden y se replican dentro de las células bacterianas.

Las bacterias son una fuente de alimento común para los protozoos marinos, por lo que ese dato no ha sido una gran sorpresa. Pero la presencia de las variantes choanozoos y picozoos ha dado lugar a observaciones y datos inusuales. 

Estudiando estos protozoos, se observó una ausencia de ADN bacteriano. Lo que sorprende a los científicos que se preguntan cómo los genes de los bacteriófagos terminarán en las células de plancton. Más curioso aún ha sido encontrar dos filos de protozoos completamente diferentes compartiendo secuencias virales casi iguales.

Y, observando a los picozoos, se lleva una década estudiando y esperando resolver un misterio sobre de qué se alimenta un organismo increíblemente pequeño de apenas unos pocos micrómetros de longitud. Se está tratando de averiguar su lugar en el árbol de la vida desde entonces. 

Dado que ambos estos tipos de protozoos son ” miembros cosmopolitas de comunidades protistas marinas “, una dieta de bacteriófagos podría tener profundas consecuencias sobre cómo modelamos el flujo de nutrientes a través de un ecosistema. Los nutrientes contenidos en las bacterias y protozoos deberían progresar en la cadena alimentaria a medida que los más grandes se comen las cosas pequeñas. Pero, infectadas por virus, estas células pueden romperse antes de ser devoradas, enviando una nieve de materia orgánica a las profundidades. Y, en el fondo del océano, esta derivación vírica se acelera y los virus se agitan con avidez a través de los procariotas, lo que impide que las diversas redes tróficas se establezcan en la fría y oscura oscuridad del fondo del mar.

Saber que los procariotas tienen un papel de relevancia en el ecosistema, podría requerir algunos ajustes en los números que describen cómo se lleva a cabo este proceso. 

Los científicos han concluido hasta el momento que la eliminación de virus del agua puede reducir la cantidad de virus disponibles para infectar a otros organismos, mientras que también transporta el carbono orgánico dentro de las partículas de virus más arriba en la cadena alimentaria.

Descubra articulos útiles para su laboratorio en nuestra tienda online.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *